Humanae es una obra en curso de’Angélica Dass, fotógrafa hispano-brasileña que combina imagen, investigación y participación social para defender los derechos humanos. A través de retratos, documenta los colores de la piel humana, desafiando etiquetas raciales como “blanco”, “negro”, “amarillo” o “rojo”. El fondo de cada imagen se basa en una muestra de color tomada de la piel de cada persona y aparejada con la paleta Pantone®, cuestionando los estereotipos asociados a la identidad.
Ya incluye cerca de 4.500 retratos hechos en 39 ciudades y 20 países. La participación espontánea y el diálogo directo con el público son esenciales, y dotan al proyecto de una fuerte dimensión activista. Desde refugiados hasta personas de la lista Forbes, Humanæ representa la diversidad sin etiquetas.
Angélica Dass ha expuesto en espacios como el Foro Económico Mundial, las Naciones Unidas o el American Museum of Natural History. Pero más allá de los museos, su trabajo tiene un fuerte componente educativo, desarrollando proyectos con instituciones de todo el mundo.
En el marco del Congreso Internacional de Ciudades Educadoras, que se hará en el 2026 en Granollers, ya se ha empezado a llevar el Humanae a veinticinco escuelas e institutos de Granollers, Canovelles, Les Franqueses y La Roca.
Angélica Dass ya ha formado a un amplio colectivo de gente, sobre todo profesorado, para que replique el proyecto entre miles de personas. Este trabajo, también se está echando de las escuelas a través de’entidades y asociaciones vecinales.

En el caso de este proyecto, los participantes harán autorretratos, dibujados y pintados, para descubrir el color exacto de piel de cada persona. Lo que se quiere es reflexionar sobre el’absurdidad de clasificarnos por el color de la piel y de hacer visible que la unión como especie se encuentra, precisamente, en la diversidad.
Los autorretratos se expondrán en diferentes espacios y momentos (antes, durante y después) del Congreso Internacional de Ciudades Educadoras. La ciudad se teñirá con los colores de sus habitantes, que servirán para reconocernos y para dar la bienvenida a los congresistas.